viernes, 21 de julio de 2017

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Oración por los necesitados

Cada uno debe dar según Señor aque haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.
2 Corintios 9:7


Señor Jesús, Tú has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan turbaciones en todos los corazones de amigos, hermanos, familiares, y conocidos; te ruego, en especial, que cures aquellos que son causa de pecado.
 
 Te pido que entres en sus vidas, que cures de los traumas psíquicos que los han afectado en tierna edad y de las heridas que han provocado a lo largo de toda la vida. Señor Jesús, Tú conoces sus problemas, los pongo todos en tu Corazón de Buen Pastor, como asi tambien pondre los mios.
     Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en tu corazón, que cures las pequeñas heridas que hay en el mío y en los que te necesitan amado Señor. Cura las heridas de sus recuerdos, a fin de que nada de cuanto les ha acaecido les haga permanecer en el dolor, en la angustia, en la preocupación.
     Cura, amado Señor Jesús, todas esas heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas. Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor Jesús, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón divino. Ayúdame a ser humilde y benigno, y ayuda a mis hermanos que también necesitan de tu corazon para convertir el suyo en humildad, en paciencia, en amor y en honestidad.
     Concédeles, Señor Jesús, la curación del dolor que les oprime por la muerte de las personas queridas. Haz que puedan recuperar la paz y la alegría por la certeza de que Tú eres la Resurrección y la Vida.
     Hazme testigo auténtico de tu Resurrección, de tu victoria sobre el pecado y la muerte, de tu presencia viviente entre nosotros.
     Oh, Señor, Tú eres grande, Tú eres Dios, Tú eres Padre, nosotros te rogamos, por la intercesión y con la ayuda de los Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, ser liberados del maligno que nos ha esclavizado. Oh, Santos, venid todos e nuestra ayuda!
     De la angustia, la tristeza y las obsesiones, nosotros te rogamos: Líbranos, Oh Señor.
     Del odio, la fornicación y la envidia, nosotros te rogamos: Líbranos, Oh Señor.
     De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte, nosotros te rogamos: Líbranos, Oh Señor.
     De todo pensamiento de suicidio y de aborto, nosotros te rogamos: Líbranos, Oh Señor.
     De toda forma de desorden en la sexualidad, nosotros te rogamos: Líbranos, Oh Señor.
     De la división de la familia, de toda amistad mala, nosotros te rogamos: Líbranos, Oh Señor.
     De toda forma de maleficio, de hechizo, de brujería y de cualquier mal oculto, nosotros te rogamos: Líbranos, Oh Señor.
     Oh, Señor, que dijiste: “la paz os dejo, mi paz os doy”, por intercesión de la Virgen María concédenos ser liberados de toda maldición y gozar siempre de tu paz. Por Jesucristo Nuestro Señor. ¡Amén!

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"Cristo merece la preeminencia, la gloria, la honra en todo los que hacemos"

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